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Intrépida ha muerto

Sí, Intrépida ha muerto. Bueno… No del todo. Tras muchos años recorriendo salas, festivales y entrevistando a grupos y artistas, el proyecto murió oficialmente en 2023. Y en ese momento no habría planes de futuro para seguir adelante. Sin embargo, es imposible parar algo que llevo muy dentro en un sector, el cultural, que tantas alegrías me ha dado y tantas buenas personas me ha cruzado en el camino. Sí, aquí viene un poco de historia del abuelo, pero si quieres puedes ir a los dos últimos párrafos si solo te interesa lo que va a pasar de aquí en adelante.

Todo se remonta a 2016. Una época bastante curiosa y precaria, en la que yo me encontraba ya en mi segunda experiencia laboral. Cobrando una mierda, pero con contrato fijo. Lo que todo aspira al salir de la Universidad. Y ahora es cuando te podría decir que tuve un pequeño incidente sanitario que me hizo replantearme qué narices estaba haciendo con mi vida. Y no te estaría mintiendo, pero realmente ya lo pensaba meses antes de que todo ocurriera y ya me había sentado con varios amigos y amigas para sacar a flote las inquietudes que teníamos: cultura, eventos y el mundo audiovisual. El problema era que, aunque teníamos idea de ello, ni nos habíamos formado sobre ello, ni conocíamos a nadie que nos pudiese ayudar y tampoco es que tuviésemos medios. Parece mentira que en menos de 10 años haya cambiado todo tanto y aunque, ahora existen otros problemas como la dificultad del alcance, en esa época no era tan fácil hacer contenido con una calidad en el audio y en lo audiovisual si no pasabas por caja. Y nosotros, mucho dinero no teníamos.

Mira que ahora no paran de salir gurús que te dicen que puedes conseguirlo, que solo con tu esfuerzo y una buena sesión de burpees por la mañana lo conseguirás. Pero no, no es tan fácil. De todos modos, Sergio y yo nos lanzamos, después se unieron Txema, Andrea, Alicia y Raquel, y en una carambola empezamos a entrevistar a varios grupos emergentes en diferentes parques de Madrid. No era nuestro objetivo al crear Intrépida, pero vimos una oportunidad de conocer la industria y formarnos de la mejor manera: practicando.

Empezamos fuerte, de hecho a veces pienso que fue demasiado. Es curioso, pero en algo coincidíamos algunos de los que empezamos y en que nos gustaba pisar al máximo cuando algo nos gusta. Esta vez, fue tanto, que tuvimos una buena cola de entrevistas que no nos daba ni tiempo a editar y no vamos a engañarnos, eso agobia un poquito. Pero fuimos abriendo camino y surgieron otras propuestas, como la de cubrir conciertos. Y mira que desde los 8 años vivo pegado a una cámara de fotos, pero ni por asomo pensaba que algún día iba a hacerlo de forma profesional, mucho menos en este sector. Y la verdad, la primera experiencia fue desastrosa. Acababa de cambiar de cámara y pasar de hacer foto de calle y paisaje, a una sala sin luz, pues imagínate el resultado. Aún así, salí con una sensación de aquel concierto que ya no pude frenar.

Así es como Intrépida comenzaba su primera transformación. Y es que cuando empezamos a hacer entrevistas, muy pocos blogs y medios estaban aún centrados en lo audiovisual, pero pronto se empezaron a unir más compañeros y compañeras con contenido muy pro, algo que nos hizo ser aún más ambiciosos y quisimos recuperar la idea inicial de la plataforma: no queríamos ser un medio o un blog, queríamos formar comunidad y ayudar a otros. Creo que voy a resumir, porque en realidad ya han pasado dos años del inicio y en 2018 fue cuando decidimos empezar a prestar servicios de fotografía, a diseñar, a producir contenido para terceros y nos pusimos también a montar las primeras sesiones de conciertos acústicos por Madrid y oye, no creo que esté feo decirlo, nos fue especialmente bien. Pero… Spoiler: nos fuimos a la mierda. Sí, llegó la pandemia y las circunstancias vitales de cada uno marcaban diferentes caminos. Es cierto que durante esta etapa se unieron otras personas (Salud, Pedro, Paula, Marta…) y un pilar fundamental para el proyecto como lo fue Ana. Y es que entre los dos, ella desde Valencia y yo, intentamos aprovechar el confinamiento para darle también a los podcast y seguir creando contenido en los meses posteriores.

Aunque no parábamos de consumir contenidos en esa etapa, todos sabemos que cultura no pasaba por un buen momento y menos si eras autónomos ya que no había opción de prestar servicios y había que comer, pagar alquiler y esas cosas de la vida adulta que la hacen tan aburrida. Algunos tienen la suerte de poder seguir, pero nosotros tuvimos que aparcar Intrépida porque había que enfocarnos en otros trabajos. Desde 2021, todo fue muy intermitente y bastante cansado. Seguimos cubriendo eventos, éramos tres cámara en mano y muchas ganas de recuperarlo. Volvimos a cubrir conciertos, a hacer entrevistas y reportajes. Sin embargo, aún con esa ilusión, algo fallaba ya. Y en 2022, de forma algo brusca, tomamos cada uno nuestro camino.

Como buen cabezón que soy, me resistí un poco a echar el cierre. Y es que, aunque se trata de un sector muy complicado, en todos estos años lo mejor que me ha pasado es encontrarme con la música, pero sobre todo, con mucha de la gente que la rodea. Muchas han sido y son inspiración, da gusto cada vez que las vuelves a ver en una sala o en un evento. Pero es que otras se han convertido en casa y aunque suene a tópico, es totalmente cierto que la música me ha dado algunas de las personas que hoy son parte imprescindible de mi vida.

Y aunque mi vida laboral y personal ha seguido otro camino bastante diferente, pienso lo mucho que ha supuesto todo este proyecto y que en realidad sí que conseguimos los objetivos que nos marcamos en 2016. Queríamos crear una plataforma para conectar gente a través de la música y realmente, lo hicimos. Además, durante este tiempo también nos dimos cuenta de muchos de los problemas que hay a la hora de emprender proyectos culturales, de querer ser profesional del sector, ser artista o tener un grupo.

Por eso, tras casi dos años, es hora de volver. Pero primero, vamos a matar Intrépida. No, no vamos a cambiar de nombre (puede sonar pretencioso, pero no habrá otra palabra que nos represente mejor), tampoco vamos a decir que volvemos para hacer lo mismo y para nada vamos a copiar campañas para crear hype como hacen otros. Vamos a enterrar todo lo que hemos construido para empezar de cero, con la base de todo lo que aprendimos y conseguimos. Volvemos al origen del proyecto y a trabajar en un objetivo: construir ese espacio donde la cultura, la creatividad y la gente no tengan límites, se unan y se apoyen. Sea virtual o fisicamente. Esperando que este nuevo camino que empezamos sea muy largo y que pronto también puedas unirte.

Álvaro.